Depende del origen de su flacidez mandibular: si la capa SMAS descendió, la vía es Ultherapy Prime (HIFU a 4,5 mm); si domina la laxitud cutánea, es Thermage FLX (radiofrecuencia dérmica) — en Clínica Kind Global Myeongdong el codirector determina la capa responsable por palpación en 15-20 minutos.
La flacidez mandibular — el borde de la mandíbula que se desdibuja y los tejidos que cuelgan a ambos lados del mentón — puede nacer en dos capas distintas, y cada plataforma trata una. Cuando el plano SMAS (el sistema músculo-aponeurótico que sostiene el tercio inferior del rostro) desciende, la piel de encima puede estar sana y aun así colgar: ese es el terreno de Ultherapy Prime, cuyo ultrasonido focalizado alcanza el SMAS a 4,5 mm con guía de imagen ecográfica. Cuando el problema es la propia piel — laxitud dérmica, pliegue fino que tarda en recuperar, textura que cede — la radiofrecuencia monopolar de Thermage FLX calienta la dermis de forma uniforme a unos 3 mm y estimula su contracción y remodelación.
La evidencia acompaña esa división: la radiofrecuencia monopolar mejoró la flacidez facial inferior leve a moderada en asiáticos con resultado sostenido a 6 meses (Dermatol Ther 2022, doi:10.1007/s13555-022-00817-8), y los protocolos coreanos de ultrasonido microfocalizado con visualización documentan la definición del contorno mandibular al trabajar el plano profundo (J Cosmet Dermatol 2025, doi:10.1111/jocd.70278).
En Clínica Kind Global Myeongdong la decisión no se toma por catálogo: el codirector palpa el SMAS, pinza la piel, observa cómo recae el tejido al soltarlo y le dice cuál de las dos capas manda en su caso — o si mandan las dos, en cuyo caso la respuesta es la sesión combinada. El presupuesto con los componentes de la lista publicada se entrega por escrito antes de tratar.