Los casos clínicos más frecuentes de bótox mal aplicado incluyen asimetría facial, ptosis de párpado o ceja, espasmo compensatorio y difusión no intencional a músculos adyacentes. La toxina botulínica es temporal: la recuperación natural ocurre en 3-4 meses a medida que la placa neuromuscular recupera su función. No existe antídoto directo para la toxina botulínica aprobado para uso sistémico; el protocolo se basa en tiempo, fisioterapia selectiva y, en ciertos casos, microdosis de corrección en el músculo antagonista.
Para relleno de ácido hialurónico (HA) migrado o sobre-corregido — Juvederm, Restylane, Belotero o equivalentes coreanos —, la hialuronidasa disuelve el exceso de forma selectiva. Una o dos sesiones de hialuronidasa suelen ser suficientes para la mayoría de los casos de migración HA superficial; los fillers de HA profundos o los nódulos establecidos pueden requerir sesiones adicionales con intervalos de 2-4 semanas.
En Kind Global Clinic Myeongdong, la evaluación clínica previa es obligatoria: el codirector determina si la causa es bótox, relleno HA, CaHA (Radiesse) o una combinación, y diseña el protocolo de corrección más adecuado. Para fillers no HA (CaHA, PLLA/Sculptra), la hialuronidasa no es efectiva; el manejo se basa en tiempo, masaje estructurado y, en casos de nódulo, corticosteroides intralesionales.